Al comprar un apartamento en la playa en Mallorca, es importante comprobar que la propiedad cumpla con la normativa de costas. La Ley de Costas española establece límites para la edificación cerca del litoral, por lo que conviene asegurarse de que la documentación, los lindes y los derechos de uso estén en regla.
Otro aspecto clave es el mantenimiento: las viviendas frente al mar están más expuestas a la sal y la humedad, por lo que los materiales y aislamientos deben ser de alta calidad. Las promociones modernas suelen incluir carpintería de aluminio, revestimientos resistentes y sistemas de ventilación adecuados.
Contar con una agencia inmobiliaria local especializada en propiedades costeras permite elegir las mejores ubicaciones, ya sea para inversión o disfrute personal. Zonas como Portixol, Illetes y Cala Major ofrecen vida costera activa, mientras que Puerto Pollensa o Canyamel destacan por su ambiente tranquilo y natural.